Todos vivimos en contacto con personas manipuladoras que dominan diferentes técnicas las cuales usan para confundir a los demás y obtener un beneficio a su favor. No es fácil detectar a estas personas, puede ser algún vecino, compañeros de trabajos, el jefe, un familiar o incluso un amigo. Estas personas se alimentan del dolor que generan en los demás. Esto no significa que la victima sea una persona mas débil, vulnerable o especial, simplemente es un número más para ellos.
Vamos a conocer cuáles son las cuatro técnicas de manipulación que seguramente hayas sufrido alguna vez y de las que puede que no te hayas dado cuenta (o sí).
La primera técnica de manipulación se conoce como Love Bombing o bombardeo de amor. Esta es una técnica muy usada principalmente por personas narcisistas y psicópatas integrados en la sociedad, aunque también puede ser usada por gente sin ser conscientes. Esta técnica tiene su base en dar a la persona manipulada elogios desmesurados y muestra de atención desmesuradas durante el inicio de una relación. El manipulador da muchísimos elogios durante un periodo de tiempo muy corto. Por ejemplo: “eres el más guapo”, “qué listo eres”, “la conexión que siento contigo es enorme”, “siempre había querido encontrar una persona como tú”, etc. Además de los elogios, también pueden hacer muchos regalos materiales o presentarte rápido a sus familiares y amigos, de forma que en cuestión de pocas semanas estas “atrapado” en esa relación. Esta técnica se utiliza para derribar las barreras psicológicas de la otra persona para conseguir así que se deje llevar. Una vez conseguido esto, normalmente el manipulador empieza a mostrar su cara hostil, empezando así una nueva fase -el periodo de devaluación-.
La segunda técnica de manipulación es el Refuerzo Intermitente. Este se basa en alternar periodos de atención con periodos de ausencia, de esta forma se alteran los niveles de dopamina, que es la hormona considerada como la causante de sensaciones placenteras y la sensación de relajación. De esta forma, el manipulador puede controlar la conducta de la persona a quien aplica esta técnica. Cuando recibimos un refuerzo, nuestros niveles cerebrales de dopamina suben y eso nos hacen sentir de forma extraordinaria, pero cuando ese refuerzo se retira la dopamina baja, lo cual nos introduce en un periodo de abstinencia. Si un día el manipulador te hace caso y otro no, esta haciendo refuerzo intermitente. Entonces, de forma instintiva para volver a elevar los niveles de dopamina cerebral, perseguimos ese refuerzo a toda costa. Esto le otorga al manipulador el control de nuestro comportamiento.

La tercera técnica de manipulación es el Gas Lighting o Luz de Gas. Esta técnica consiste en desacreditar a la víctima. Se basa en negar la realidad que la otra persona esta viviendo. Esta técnica no solamente ocurre en relaciones de pareja, puede ocurrir en cualquier ámbito. La víctima ha vivido una realidad o un hecho y el manipulador sabe que eso es cierto, pero le niega esa realidad tachándola de mentira, incluso puede llegar a aportar pruebas desmintiendo o negando aquello que la otra persona dice que es verdad o que ha vivido. De esta forma, el manipulador hace que la víctima dude de sí misma y piense que se ha vuelto loca.
La cuarta y última técnica de manipulación se conoce como el Silbato de Perro. Esta técnica consiste en hacer detonar a otra persona sin que los demás se den cuenta. Por ejemplo, diciendo frases que solamente la otra persona puede detectar, decirle cosas al oído cuando los demás no miren, decirle cosas a través del teléfono cuando el manipulador no esta presente, pero la víctima esta con más gente. De esta forma, esto puede hacer detonar a la víctima y sentir que se vuelve loca delante de los demás, y el manipulador pasar desapercibido.
Estas son las técnicas más frecuentas y sutiles que emplean. Si crees que estas sufriendo alguna, o reconoces en tu entorno a alguien que emplee alguna de estas técnicas, lo aconsejable es retirarte y alejarte de esa persona, y poner límites para protegerte. Si cree que necesitas ayuda para poder hacer frente a este tipo de relación, siempre va a ser recomendable apoyar en la ayuda de un psicólogo.