El suicidio afecta tanto al que lo lleva a cabo, como a las personas cercanas o a los que lo presencian. El suicidio de un joven tiene efectos en su familia y en su entorno.
Según la Organización Mundial de la Salud, 700.000 personas en el mundo se suicidan cada año y es la segunda causa de muerte en jóvenes a nivel mundial. Según el Instituto Vasco de Estadística (EUSTAT) en 2020 en Euskadi se suicidaron 184 personas, de las cuales 139 fueron hombres y 45 mujeres. Hoy por hoy, el suicidio se ha convertido en la primera causa de muerte entre los jóvenes vascos, por encima de muertes provocadas por accidentes de tráfico e incluso por encima de la muerte por cáncer u otras enfermedades.
El suicidio demuestra un problema social y de salud mental. Este artículo abordará el suicidio en los adolescentes, las causas y las formas de prevención.
Contenido
¿Qué es el suicidio?
El suicidio es la muerte de forma intencional producida por lesiones autoinflingidas. La mayoría de estos actos se cometen mediante el ahorcamiento, el consumo de productos tóxicos y la precipitación a un acantilado.
Muchas veces antes del suicidio hay varios signos de alarma que deben ser tomados en cuenta, los cuales son: el intento suicida, el parasuicidio y la ideación suicida.
El intento suicida es un comportamiento intencional autolesivo, el cual no llega a ser fatal aunque en ocasiones puede acabar de forma fatal. Entre un 3 y un 5% de la población puede cometer intento de suicidio, se ha comprobado que el 50% de los suicidios son precedidos por estas conductas. Es decir, si en el momento de producirse un intento suicida se procura ayuda psicológica efectiva, se puede prevenir el acto suicida y la muerte.
El parasuicidio es una conducta autolesiva que no tiene la intención de ser fatal, tiende a ser repetitiva y en algunos casos busca llamar la atención. Sin embargo, un mínimo error puede llevar a la muerte.
Y por último, la ideación suicida son los pensamientos y la planeación del acto suicida. Entre el 10 y el 28% de la población puede tener estas ideas. Es importante fijarnos en dichos deseos ya que de hacerlo, puede prevenir el acto suicida. Según las encuestas, un gran porcentaje de niños y jóvenes entre 10 y 19 años presentan ideas suicidas.
Causas de la ideación suicida
Estudios han demostrado que hay más predisposición a la ideación suicida entre adolescentes con poca comunicación y falta de apoyo familiar. Además, el abuso sexual, que con frecuencia se lleva a cabo en el hogar, por algún familiar, es una de las razones de estas ideas.
También se ha encontrado que un gran porcentaje de jóvenes con ideación suicida tenían poco reconocimiento a nivel académico o sufrieron agresiones en los centros educativos. Problemas como el bullying, ser rechazado por mantener una orientación sexual diferente a la de la mayoría del grupo o pertenecer a grupos minoritarios como los migrantes, son razones que llevan a los adolescentes al planificar el suicidio.
Otra causa que genera la ideación suicida se exhibe en las enfermedades mentales como la depresión, el trastorno dismórfico corporal, esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad, entre otras. Por último, se ha demostrado que los jóvenes que muestran baja autoestima son propensos a tener ideación suicida.
Sin embargo, no podemos olvidarnos, para poder evaluar mejor los datos mostrados con anterioridad, el impacto que la pandemia por covid ha tenido en nuestros jóvenes. Dicha pandemia ha supuesto un aislamiento a nivel social, entre muchas otras cosas que han propiciado el acto suicida.
Elementos preventivos del suicidio
Siguiendo las líneas anteriores, el suicidio en la mayoría de los casos se puede prevenir. Por ello, a continuación, se presentan algunas recomendaciones:
Bibliografía
Sánchez, J., Musitu, G., Villarreal, M., y Martínez, B. (2010). Ideación Suicida En Adolescentes. Intervención Psicosocial Vol. 19, n. 3, 2010 – pp. 279-287