Relación entre depresión y alcoholismo
Las bebidas alcohólicas no son ilegales en la mayoría de los países, por lo que tomar un vaso de cerveza o vino con el almuerzo es algo normal y común, por el contrario es raro que una persona no consuma este tipo de bebidas en su etapa de adultez.
Consumir bebidas alcohólicas se encuentra tan normalizado, que es frecuente que estén disponibles con facilidad, de esta manera se observa que la sociedad le ha dado un hábito de consumo, existiendo una cultura colectiva de que disminuye el estrés, y con frecuencia no hay sanciones por su consumo excesivo.
Esto conlleva a que en determinado momento un individuo se puede volver adicto al alcohol, sin percatarse. También se podría empezar a tomar como una manera de aliviar los síntomas de depresión, pero sin saber que está deprimido.
Por eso en este artículo se quiere explicar que es la depresión y las formas en que esta se relaciona con el alcoholismo.
Depresión
Cuando se habla de depresión como un problema de salud mental, se refiere a los trastornos depresivos, que son alteraciones del estado de ánimo que de acuerdo al tiempo de afectación y de la intensidad con que se desarrolle interfiere en la realización de las actividades en las distintas áreas de la vida.
Existen varios trastornos depresivos, a continuación se hará una descripción de los más relacionados con el alcoholismo.

Relación entre la depresión el alcoholismo
La vinculación entre el alcoholismo y la depresión se produce de dos maneras. La primera se encuentra con los individuos que tienen trastorno de depresión mayor o depresivo persistente, en el que muestran una serie de síntomas de tristeza y desesperanza. Sin embargo, este tal vez no sabe qué es lo que le sucede, por lo que empieza a consumir bebidas alcohólicas ya sea por casualidad o por recomendaciones, esto lo llevará a una sensación al principio completamente contraria a la depresión, ya que sentirá alegría, euforia y relajación. Lo que conlleva a continuar la ingesta y en ciertos casos aumentar la dosis para obtener la misma emoción que al principio.
La segunda manera en que se relaciona el alcoholismo con la depresión es cuando un sujeto que no tiene ningún cuadro relacionado con este problema de salud mental, ingiere frecuentemente bebidas alcohólicas, lo cual va afectando su sistema nervioso central pudiendo causar trastorno depresivo inducido por sustancias.
Es relevante señalar que aunque el alcohol tiene los efectos antes nombrados al comienzo, después altera las funciones de los neurotransmisores, ocasionando efectos retardados en los reflejos, poca atención, visión difusa, temblores musculares, dificultad para recordar y concentrarse. Por lo que aumenta la sensación de malestar que causa la depresión, además de mayor afectación de la funcionalidad de la persona en las diversas áreas de la vida.
Consejos
Luego de ver la relación que hay entre el alcoholismo y la depresión, se recomienda: